Siete noches alquiladas en este ataúd, Sandii. Hotel New Rose. Cuánto te deseo ahora. A veces te vuelvo a mirar. Repito la imagen, tan lenta, dulce y perversa, que casi la siento. A veces saco tu pequeña automática de mi bolso, con el pulgar acaricio un cromo liso y barato. Una 22 china, con un calibre no más grande que la pupilas dilatadas de tus ojos desaparecidos.
Ahora Fox está muerto, Sandii.
Fox me dijo que te olvidara.
– Hotel New Rose – William Gibson.



